LA COSTA, UN MAGNIFICO TRES EN UNO EN EL EJIDO


Ya he estado cuatro veces este año en este restaurante de El Ejido, que mantiene su estrella por quinto o sexto año, y estaba esperando a escribir un post cuando probase el menú degustación, pero como veo que este año no va a poder ser he decidido dedicarle unas líneas, que bien se las merece.

La Costa, con más de 40 años de historia ya está en segunda generación familiar. Ofrece tres alternativas para comer, barra, comedor más informal con menús para comer a diario o a la carta y, por último un salón con una carta más sofisticada y menús degustación.

He probado el comedor informal (creo recordar que fueron anchoas, milhojas de calabacín y foie, y un foie poelé de segundo) y el resultado fue magnífico, pero como donde más he comido ha sido en la barra, hablaré de sus tapas y raciones.

En primer lugar, decir que tanto la sala de la barra, como la propia barra son, además de amplias, muy cómodas. El trato de las camareras (normalmente nos atienden dos chicas) es informal y cercano, a la vez que profesional, lo que hace que uno se sienta cómodo desde que entra por la puerta. También salen muy a menudo a la zona de la barra tanto José como su hermana, quienes llevan ahora el peso del negocio, que nos suelen comentar si les ha llegado algún producto fresco y de calidad por si queremos probarlo. La última vez pudimos comer unos calamares super frescos, en los que al pasar el dedo todavía cambiaban de color. El sabor era distinto a lo que estamos acostumbrados, tenía un toque dulzón fabuloso y como no podía ser de otra manera, nos lanzamos cual hienas a la degustación del cefalópodo.

La carta de barra está compuesta por unas 20 tapas, a las que se pueden añadir unas 15 raciones, además de lo que les haya llegado en el día que no esté en carta. Cada tapa tiene su punto y, además de originales, están bien presentadas y elaboradas con una excelente materia prima. El precio de cada una está alrededor de los 3 euros y estos son algunos de los ejemplos:

  • Pulpo a la plancha con puré de patata y ajada: se presenta en un par de pinchos dentro de un vaso, me encanta el pulpito y el puré se sale, muy untuoso. 
  • Ensalada de setas con queso de cabra gratinado, helado de queso y vinagreta de aceitunas: se presenta en un vaso de Martini, excelente tapa, mezcla muy variada, diferente y sabrosa. 
  • Yema de huevo, tocino ibérico y espuma de patata: también muy buena, aunque para mi gusto demasiado protagonismo de la patata. 
  • Royal de foie con orejones: lo he probado dos veces y me gustó más la primera, perfecto el royal, es como una crema de foie de sabor muy intenso que combina muy bien con los orejones. Tapa original. 
  • Tortilla de gamba roja con mayonesa de wasabi: también la comí dos veces y la segunda apenas noté el toque de wasabi, aún así, muy buena. 
  • Hamburguesita de carne de ternera selecta y trufa: no por ser más común, deja de ser una tapilla excelente.
  • Secreto de cerdo ibérico a la brasa y mostaza antigua: mismo comentario que para la hamburguesa, muy bueno. 
  • Foie con queso de cabra caramelizado y gel de manzana: lo que en otros sitios te lo cobran a 15 euros por una ración un pelín más grande, aquí lo tenemos a 3,50 euros y realmente exquisito.
  • Callos y morros tradicionales con pimientos choriceros: aunque sólo probé un bocado de mi suegro cuando giró la cabeza, hay que decir que estaban riquísimos.

Además, hemos pedido algún plato aparte del mencionado calamar, carpaccio de gamba roja que estaba sublime (se me están acabando los adjetivos), cochinillo hecho al horno 18 horas (aunque no hubo que esperar tanto, jeje) muy jugosito y también un carpaccio de ciervo con laminitas de foie, perfecta combinación para el paladar.

También hay postre-tapas en vasito, como el cremoso de queso, manzana asada y toffee, riquísimo para concluir u otro que lleva dulce de leche y plátano, pero el que tuvo más éxito fue el coulant presentado en taza, es decir, sin el bizcocho que lo envuelve con helado de leche merengada.

Para rematar, más si cabe, en verano optamos por unos mojitos excelentes (diría que los mejores que he probado después de los del Arte&Vida de Tarifa) y en invierno cayeron unos gin tónic de London Gin preparados con bayas de enebro, pétalos (de rosa?) y corteza de limón que estaban para echar la tarde en la barra de parloteo. 

Como fin de fiesta, recomiendo acercarse al Naomi en Balerma para tomarse las mejores copas de Almería (con hielo chiquitillo del que no se deshace nunca) y con la opción de echarse un bingo cuanto menos peculiar…eso mejor que lo descubráis personalmente.

No soy ningún experto en la llevanza de un restaurante de alta cocina, pero me parece que tiene un mérito asombroso alcanzar un nivel altísimo en tres conceptos distintos de restaurante como los que mantiene La Costa. La verdad es que lo difícil para el comensal es decidirte por una de las tres posibilidades.

Sin duda volveré a escribir cuando pruebe el menú degustación, pero, de momento, sólo con la barra ya me tienen conquistado con su buen hacer en los fogones, su carácter amigable y humilde, y unos precios que difícilmente vayáis a encontrar en otro restaurante estrellado que, en este caso, lo es con total merecimiento. Enhorabuena a José y a todo su equipo.

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Restaurantes

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s